July 19, 2018

Innovación Disciplinada – PARTE I

“Pensar fuera de la caja”, “Hay que desestructurarse.”, “No limitar ideas” son frases con doble filo: en un contexto son verdaderos motores de transformación positiva y a veces pueden transformar las iniciativas en un agujero negro que absorbe recursos (tiempo, energías y dinero).

El truco propuesto es “aterrizar” la innovación. Aquí va la primera parte de una lista de consejos para convertirla en una actividad disciplinada:

1. Definir “Innovación”

Leé sobre el tema pero no intentes vivir la vida de otros. Es tiempo de decidir qué significa innovar para tu propia organización. La empresa que quiera innovar y no defina el significado de la innovación para sí misma, va a experimentar una vorágine de iniciativas y gastos (disfrazados de inversiones) sin sentido y, seguramente, mucha frustración.

Parafraseando a Lewis Duncan, me gusta pensar que la innovación es la habilidad de convertir ideas en beneficios (menores costos y/o mayores ingresos). Ahora bien, cómo se aplicará esto a la empresa tiene que ver con la estrategia: una visión específica para las necesidades de la organización, algo así como “Queremos ser una compañía de logística centrada en la experiencia del cliente, potenciados por tecnología de punta y en evolución continua”.

El siguiente paso es la formulación de ejes de innovación, áreas en las que se desear hacer foco para materializar la estrategia. Cada uno de los ejes tendrá objetivos de negocio accionables y medibles. Los ejes para la estrategia de ejemplo podrían ser:

  • -Experiencia del cliente
  • -Operación sin papeles
  • -Automatización de procesos

La empresa que quiera innovar y no defina el significado de la innovación para sí misma, va a experimentar una vorágine de iniciativas y gastos (disfrazados de inversiones) sin sentido y, seguramente, mucha frustración. – Tuitealo 

 2. Vas a tener que invertir

Adiós a cualquier idea romántica sobre crear ideas. Para generar impacto real hay que pasar de la generación a la ejecución. Es más, incluso antes de generar hay que saber cuánto se está dispuesto a invertir para materializar.

Pensá que después de tus encuentros de ideación y las reuniones en las que le pidas a tu equipo que piense soluciones innovadoras a los problemas, tenés que ser capaz de responder a la pregunta de siempre “¿Va a pasar algo con esto o va a quedar en la nada?”

Para disminuir el riesgo y entender su valor real, las ideas generadas deberían pasar por un proceso de análisis y prototipado rápido. El prototipo tiene que ayudarte a entender cómo se ve y cómo se comporta la solución. Y para eso no necesitás construir algo complejo y lleno de tecnología. Hoy hay muchas herramientas para construir versiones interactivas de productos y servicios “buenos, bonitos y baratos”.

La mala noticia es que para eso también hay que invertir. La buena es que lo invertido es muy poco en comparación con lo que perderías si desarrollás algo en su versión avanzada y cuando lo probás te das cuenta de que no tiene valor.

3. Crear proceso, aunque suene oldschool

Digamos que ya tenes ideas y sabés cuánto vas a invertir en el desarrollo de las que más valor tengan. El proceso es justamente para eso: entender mejor el valor, la viabilidad y el comportamiento de una idea.

Recordemos que estamos disminuyendo el riesgo, por lo que entre las diferentes etapas puede (y debería) haber expertos que aprueben el avance o muerte de las ideas a medida que sea necesario. Sí, dije “muerte”, porque te vas a encontrar con que la mayoría de las ideas que captures no eran tan buenas en realidad, las vas a tener que matar… ¡y eso es bueno!

El proceso ordena y guía a los involucrados para comprender el flujo de actividades, roles, responsabilidades, tiempos y entregables.

Resumiendo

  1. Definir “Innovación”. Generar una visión propia de la innovación y traducirla en ejes de negocio y objetivos concretos y medibles.
  2. Vas a tener que invertir. Para innovar hay que materializar. Prever un presupuesto para el prototipado y la implementación de las ideas que tengan verdadero valor.
  3. Implementar un proceso. Definir el flujo de las actividades, establecer tiempos y entregables concretos hace que la innovación fluya.

Habrá Parte II con más consejos sobre el tema.
Hasta acá ¿Dije algo nuevo?¿Todo es muy conocido?¿Te quedaste con alguna idea fuerza? Me gustaría conocer tu opinión y estar en contacto a través de francot@parabolt.net

Published by Franco Tirabasso